LIDERES FRESCOS

Capitanch  y Aguilar le dan frescura a la politica chaqueña, liderazgos fundados en la acción.

El proceso de transformación iniciado en el 2003, es también fuente para el alumbramiento de líderes nuevos. La sustentabilidad de un proyecto se produce con la aparición de nuevos actores-lideres.

En la provincia del Chaco, Jorge M Capitanich, obtuvo legitimidad en el PJ al ganar las internas; luego en la sociedad al ganar las elecciones generales. Hoy su legitimidad se funda en una gestión laboriosa, intensa y extensiva. Desborda de asombros a propios y extraños.

En las calles resistencianas aflora Eduardo Aguilar en esas mismas líneas y formas. Antes de  constituirse en uno de los pocos ministros que se mantienen del inicio de la gestión, fue la materia gris del CONES para pensar a la provincia. Ahí están sus informes que testimonian el trazado de objetivos para tres dimensiones estratégicas: Económica (Campo, industria y contexto nacional), Institucional (El Estado y la Política) y social (Educación y Salud).

Capitanich no es un líder de escenario ni caudillesco ni clientelarEl caudillaje, o esas malas copias a los lideres referenciales del Siglo XX parecen tener las horas contadas frente a estos lideres frescos que ante todo ponen su conocimiento y esfuerzos al servicio de la comunidad.
Los dirigentes políticos que no tienen la capacidad de persuadir por sus obras, por sus ideas y utilizan fondos públicos para otorgar dadivas adolecen de liderazgo real

No es líder quien tenga militantes remunerados. Tampoco sería sacerdote quien pague para que entren fieles a su iglesia.  El asistencialismo es una cosa pero el clientelismo es fabricar militantes mediante la utilización deliberada de las necesidades materiales de las personas. No es liderazgo real. Tanto Capitanich como Eduardo Aguilar, en sus comportamientos, son diametralmente opuesto a esas practicas, que en términos de Max Weber condicionan la obediencia en motivos de temor y esperanza (temor a la venganza del poderoso, esperanza de una recompensa terrena).

La consolidación de Capitanich como líder permite la afloración de dirigentes que utilizan los mismos insumos para obtener el mismo producto: Un estado fuerte para satisfacer las necesidades comunes de la población. La provincia del Chaco al 2007 parecía condenada a la postergación, al deterioro creciente en el nivel de vida, a resignarse a convivir con el aumento de las necesidades básicas insatisfechas en el marco de un Estado impotente para dar respuestas. Hoy vemos otra Chaco, impulsada hacia delante en el marco de un Estado firme en la inversión de infraestructura, de estímulos para distintos sectores de la economía con el objeto de crear puestos de trabajo.

El desafío de los resistencianos es torcer el destino de una ciudad desbordada. La Municipalidad es famélica para dar respuestas a las necesidades vecinales. 

La Resistencia del 2010 es la Chaco del 2007. Necesita de un líder real.

 
Las huellas no son sólo lo que queda cuando algo ha desaparecido, sino que también pueden ser las marcas de un proyecto, de algo que va a revelarse. JOHN BERGER

Cr. César López
abrapalabras09@gmail.com

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