¿NOS DEJARÁN COMO EN EL 83?


Después de ver el partido de River Plate contra Platense por la Copa Argentina, de ver las declaraciones del goleador Scocco, del arquero vencido De Olivera, y del maestro Gallardo; bajé el volumen del televisor para cambiar de canal y poner Intratables. Para mi asombro no estaban a los gritos, estaban los susurros de actriz de la gobernadora Maria Eugenia Vidal. Era la parte final de una entrevista amigable. Esta vez, el conductor se ahorró la pose de sentido común para pedir cerrar la grieta mientras promueve el griterío infernal de su panel.
Las palabras amorosas de Vidal me llevaron a pensar que Cambiemos en su tercer año de gestión; abre un nuevo ciclo televisivo, en el cual Vidal cuenta que ella y Stanley son tan buenas personas que no se cansan de escuchar a los vecinos en los merenderos, en las iglesias, y que están para ayudar rápidamente -como diría nuestro Julito- con la provisión de mercadería para que no cunda el hambre. Para la escala de un millonario como Macri esto no es más que tirar dádivas mientras genera explotación y abuso de poder.
Durante la campaña electoral prometieron pobreza cero; durante el gobierno trajeron nuevamente el hambre a las mesas de los argentinos.
Vidal recorre la televisión amigable, mostrándose como una heroína en el reparto de mercaderías para que los niños puedan comer en los merenderos comunitarios.
No quiero ser pesimista pero la historia nos dice que cuando el gobierno radical entregó las cajas PAN no evitó ni resolvió la crisis de la hiperinflación. El país sufrió hambre.
En honor a la verdad histórica, es justo reconocer que el gobierno radical debió afrontar las circunstancias de una economía de dictadura y de posguerra de Malvinas.
Para graficarnos, Raúl Alfonsín se sentó en el sillón presidencial rodeado de militares que pretendían impunidad eterna, de acreedores financieros que pretendían cobrar el dinero que prestaron para financiar el saqueo dictatorial, de trabajadores que querían mejores salarios, de empresarios que querían reducción de la tasa de interés que llegaba al 60% (las pymes; los grandes estaban contando, y utilizando los dólares en inversiones inmobiliarias que lograron por distintas vía con la dictadura), con una inflación de 200% anual, con una devaluación previa del peso respecto al dólar del 400%...
No sigo porque temo de pensar que el gobierno venidero puede recibir un país como el que recibió Raúl Alfonsín.
Temo que los neoliberales dejen al país como dejaron los dictadores en el 83. Un país con alto endeudamiento en dólares, con alta inflación, con caída de la actividad económica, un país con hambre. Tengo derecho al temor. Tienen un año para cambiar el rumbo o aproximarse a los indicadores temibles que dejó el modelo económico de la dictadura.
(Lo bueno de la mala televisión y de las palabras falsas de dirigentes como Vidal es que te echan para el lado de la biblioteca a buscar algunos apuntes sobre economía)

LA ENCRUCIJADA DE MACRI


Si Macri decide por un tipo de cambio fijo o peor quiere ir al dólar como moneda de uso corriente; se complicaría con los exportadores; y si sigue devaluando se complicaría con la calle.
El arte que le queda a Macri es romper la unificación del tipo de cambio.
A los ortodoxos no les gusta este tipo de medidas que intervienen en el mercado; pero la realidad los empuja a tomar medidas contrarias a los deseos. Ya retrocedieron un poco con las retenciones; podrían retroceder con la unificación cambiaria; generar dos o tres tipos de cambios.
Claro estas medidas llegarán una vez que reconozcan que el ajuste fiscal no dió los resultados esperados; o antes ni bien se produzca una próxima corrida bancaria.



PEPPO ACOMPAÑA EL GRAN AJUSTE FISCAL


Domingo Peppo, cada vez que se decide poner música en el Titanic, es parte del coro de Cambiemos. Un día fue para el pago sin condiciones a los fondos buitre, otro día fue para cerrar acuerdo con el FMI; ahora para cerrar nuevo acuerdo con el FMI y redoblar el ajuste fiscal.
El gobierno de Macri no fue socialmente justo cuando decidió elástico fiscal para los exportadores (ahora moderado para pagar deudas); y ajuste fiscal para las mayorías populares.
Y además de no ser justo nos trajo a una situación económica muy complicada, y muy previsible.
La incesante fuga de capitales, y las perspectivas de no poder pagar las deudas tomadas, provocaron un gran saqueo devaluatorio. Recordemos, fue Mauricio Macri quien en materia de balanza de cuentas corrientes tomó la decisión de abandonar la obligación de liquidar exportaciones, abrir en forma indiscriminada las importaciones; y en materia fiscal fue Mauricio Macri quien decidió la quita de retenciones a las exportaciones. Estas decisiones para países como el nuestro (que no tienen dólares para tirar por la ventana) son decisiones destinadas a producir una crisis financiera al borde del descontrol (o descontrolada) como la que se vive en la actualidad.
Como estamos en el Chaco, está bueno que desde el periodismo no se abandonen las reflexiones sobre el lamentable rol de nuestro gobernador para acompañar a Macri.
Cuando se cerró con los fondos buitres; el gobernador dijo que el acuerdo permitirá mejorar las condiciones del mercado internacional y atraer inversiones. No sin antes significar la importancia de tomar deudas para ejecutar las obras que estaban detenidas. Dos años después; las obras siguen detenidas a pesar del gran endeudamiento. Las empresas constructoras chaqueñas, acreedora del estado provincial ahora chocan con algunas dificultades en el Nuevo Banco del Chaco para la acreditación de los prestamos por descuentos de certificados de obras.
Cuando se produjo el acuerdo con el FMI; Peppo dijo (Chaco día por Día) que el acuerdo debe servir "estabilizar las variables económicas y garantizar la gobernabilidad en un proceso que permita que las inversiones equilibren el desarrollo entre la Pampa Húmeda y otras economías regionales”. Obviamente, después del acuerdo las variables no se estabilizaron; peor se produjo el histórico saqueo devaluatorio, aumentó la inflación.
Y ahora, en la última reunión sobre el gran ajuste de 400 mil millones para pagar los servicios de la deuda; nuestro representante dijo es fundamental acompañar (el presupuesto) para "devolver la confiabilidad al país".
Obviamente, tras la aprobación del gran ajuste; la desconfianza de los mercados se intensificará, las mayorías populares seguirán pagando la fiesta de unos pocos; aunque la excusa sobre la causa de la desconfianza ya no será el tema fiscal sino el tema Cristina. Seguramente, Peppo deberá participar en más reuniones para acompañar alguna iniciativa de proscripción política.


LA CHIVA LOCA DE MACRI

Vaca muerta; la yegua presa son las cruzadas más salientes en el universo retórico de Macri, y de Cambiemos. 
Pero el dólar parece una chiva loca
Por cada palabra que hilvanaba con dificultad el Presidente para "tranquilizar a los mercados", el dólar cual chiva loca daba un salto más.
El problema es que la chiva loca no salta en un campo lleno de horizonte y de pastos, sino que sus saltos se producen en un barco con problemas para mantenerse a flote y con un capitán (que además de pirata) es inepto. Si no se controla a la chiva loca, nos hundirá a todos. Mientras varios intentaban atar a la chiva loca; al Capitán se le ocurrió hablar para tranquilizar. Cállate, cállate que nos desespera gritaban los marineros.
Nadie con dos dedos de frente puede negar que la Argentina adelantó dramáticamente su crisis de deuda. Al final de año el nivel de endeudamiento se situará en 80% del PBI. El escenario no hace más que agravar una crisis de inversiones productivas y de empleo. Imaginemos que Macri hoy muestra su desesperación al FMI para tratar de evitar las corridas hacia el dólar; o sea que anda muy lejos de la etapa que significa promover inversiones de pymes, facilitar líneas de financiamientos con reducción de tasas de interés. Es un gobierno entrampado en los criterios especulativos del mercado financiero; y esto produce que empresarios y trabajadores de la economía real queden entrampados en una elevada incertidumbre.




LA VIEJA NUEVA FIESTA EN LOS MERCADOS

El maestro Nobel Paul Krugman explica con sencillez la fiesta en los mercados alrededor del caso actual de Turquía. Inicio, baile y fin de fiesta. Lo mismo fue explicado para otros países en el pasado, Grecia, Argentina. Y también para otros países en el futuro: Argentina.
Me interesa especialmente cuando Paul Krugman habla del fin de la fiesta. Dice no importan los motivos del fin de la fiesta. Puede ser algo interno, puede ser la suba de la tasa de interés en EE.UU; crisis de un país considerado similar al suyo por los inversionistas, puede ser desconfianza en un funcionario. 
Lo escrito por Krugman, es clave para interpretar los mensajes de Mauricio Macri y medios hegemónicos. El Presidente repite que nos cayó una tormenta, que los cuadernos afectan, que la suba de la tasa de interés en los EE.UU. Sin embargo, no importa el motivo del fin de la fiesta financiera; lo repudiable es que existan gobiernos que nos hayan metido a una fiesta que todo el mundo sabe que termina mal. El problema no pasa por identificar la causa de fin de la fiesta sino más bien por la decisión política de promover esa fiesta de los mercados. Mauricio Macri nos metió en esa fiesta de los mercados.
El maestro Paul Krugman dice en New York Times:
"Ahora hablemos de algo totalmente viejo.
Durante un tiempo, aquellos de nosotros que dedicamos buena parte de nuestro tiempo a entender la crisis financiera asiática de hace dos décadas nos preguntamos si Turquía iba a volver a escenificarla. Como era de esperarse, eso es lo que parece estar ocurriendo.
Este es el guion: comienza con un país que, por alguna razón, se convierte en el favorito de los prestamistas extranjeros y experimenta una enorme entrada de capital extranjero durante varios años. Otro elemento clave es que la deuda en la que se incurre es en moneda extranjera, no nacional (razón por la cual, Estados Unidos, que también recibió enormes entradas de capital en el pasado, no es igual de vulnerable; ya que sus préstamos se hacen en dólares).
Sin embargo, en algún momento, la fiesta llega a su fin. No importa mucho qué lleva a este cese repentino de los préstamos extranjeros: podría tratarse de acontecimientos internos, como alguien que nombra a su yerno para supervisar la política económica, o podría ser el aumento en las tasas de interés estadounidenses o una crisis en otro país que los inversionistas consideran similar al tuyo.
Sin importar cuál sea la sacudida, el elemento fundamental es que esa deuda extranjera ha hecho que tu economía sea vulnerable a una caída en espiral. La pérdida de confianza hace que tu moneda se devalúe, lo cual dificulta más pagar las deudas en moneda extranjera; esto daña la economía real y reduce aún más la confianza, lo que hace que tu moneda se devalúe… y así sucesivamente."
Columna completa de Krugman en NYTIMES.

GLORIA SUPERA A NETFLIX



Para el Presidente de la República Argentina; la historia de los cuadernos le gana en rating a las historias de Netflix. Cuando le preguntaron por los cuadernos, bromeó en CNN: "Yo digo que en los últimos 20 días bajó el rating de Netflix como nunca antes. Esto es superior a ver Netflix"
Las declaraciones de Macri confirman  que la clave comunicacional de su gobierno  es Producir una historia para ver.
El fastidio más importante no es por lo que te pasa con la economía de tu hogar sino por lo que ves por las pantallas (de televisión, celulares).
El gobierno de Macri no solamente es proveedor de espejitos de colores sino también de espejitos de terror.
Como cada vez hay menos gente que cree en los espejitos de colores (La inflación es fácil de dominar, vamos a lograr pobreza cero, lluvia de inversiones, esperen al segundo semestre, el mundo nos quiere, Plan Belgrano, cerrá los ojos e imagínate a 20 años); el gobierno es divulgador de historias negras alrededor de la corrupción.
No estoy de acuerdo con quienes dicen que el gobierno tira la historia de los cuadernos o de Nisman para tapar la realidad.  Es imposible tapar la realidad cuando vamos a un supermercado, a una clínica, a reponer el tanque de combustible, a una juguetería.
El argentino vive una realidad, y la percibe mejor que nadie por el cuero propio.  
Pero estas historias que se tiran a las pantallas son creaciones casi artísticas  con el objeto de generar una pulseada de fastidios en el ciudadano. Cuando la gran mayoría de los argentinos siente un fastidio, una bronca por la difícil realidad económica que le toca vivir; entonces te tiran historias a las pantallas para la indignación. Macri asume que jamás tendría la reelección por sus decisiones económicas; entonces instiga con los medios hegemónicos esa indignación contra Cristina.
Macri, con la inmensa mayoría de los medios de su lado; no manipula la realidad, manipula el ánimo de los argentinos.

La versión macrista de la historia es mayoritaria y dominante en los medios de comunicación.
Es muy difícil argumentar contra esa hegemonía mediática.
Hace unos días leí en el País, un artículo interesante de Marta Rebón sobre psicología con el titulo: ¡Discuta, Por Favor! en el cual expresa el valor de buscar el criterio propio aún cuando lo dominante vaya por otro sendero. “El grupo mayoritario suele imponer su criterio no siempre con razones de peso, sino por la fuerza psicológica que le otorga su superioridad numérica. A este respecto el filósofo John Stuart Mill advirtió en Sobre la libertad que la presión de las mayorías podía ser tanto o más opresiva que la de un gobierno autoritario, pues no sólo amenaza las libertades individuales, sino que “tiende a encadenar el alma””.



GLOBOLUDOS/MILITONTOS


Nuestros ojos chocan con el montaje actoral de la gobernadora de Buenos Aires. En el plano corto de la agresión, de un lado tiran militontos, del otro responden con el  globoludo. No me gusta hablar con los términos de esa batalla recortada por la estigmatización ni tampoco tengo ganas de detenerme las escenas teatrales de Vidal. En el plano largo de la reflexión se debe admitir el triunfo de la economía de la especulación sobre los ejes del sentido común neoliberal.
 
El sentido común neoliberal viene victorioso desde 1976, más allá de los cimbronazos que recibió en 2003-2013. La historia demostró que es muy costoso para los intereses nacionales y populares. Contiene hiperendeudamiento, hiperinflación, crisis de deuda, hiperdesocupación, crisis social. Es una etapa superior del sentido civilización frente a barbarie. Está harto impregnado en los argentinos. La Forestal, una gran corporación "civilizó" por medio de la explotación y represión a los trabajadores. Desde arriba, o peor desde el medio se acusa a los excluidos y desocupados como falto de cultura de trabajo; promueven volver a una cultura de esclavitud o de menos derechos.

La victoria política de Mauricio Macri es consecuencia de esa victoria ideológica de la economía especulativa. No existe conciencia política de los daños sociales que produce la praxis neoliberal.

El viento hegemónico golpea a las mayorías populares,  entra por todas las puertas y ventanas de los medios de comunicación.
Importa más la reducción del costo laboral que la reducción del poder de las corporaciones. Los despidos, las amenazas de despidos se multiplican para abaratar el costo laboral. 
La voluntad de las corporaciones no solo utiliza los brazos gubernamentales sino también las expresiones de Pequeños y medianos empresarios que consideran al salario como enemigo irreconciliable de la rentabilidad. En muchos casos, la rentabilidad de las pymes está más amenazada por el poderoso juego de las grandes corporaciones que por el juego de sus trabajadores. 
Las corporaciones están presentes en el presupuesto de gastos e ingresos de un pyme. Fijan el piso para el costo de las pymes; y fijan el techo para los precio de los bienes y servicios que ofrecen las pymes. Por el lado del gastos de una pyme; están presentes en los ítems energía eléctrica, telefonía, combustibles y lubricantes, seguros, insumos o mercaderías de reventas, intereses, entre otros.

Por el lado del ingreso; veamos un ejemplo bien chaqueño, de cómo corporaciones multinacionales intentan fijar el precio de venta de un producto ofrecido por una empresa mediana del Chaco. En diario Norte, hace unos días, Oscar Koravaichuk responsable de FrigoPorc explicó: “Para venderle a Carrefour o Wall Mart me exigían un carré de cerdo a 35 pesos el kilo y que ellos pueden vender a $130; por eso abrimos franquicias. En nuestros locales el carré vale 70 pesos. Ganamos lo mismo y el consumidor se ahorra 50 pesos”. ¿Cómo responde un gobierno neoliberal de las grandes corporaciones? Estimula la apertura de importación de carne porcina.

Tanto las economías regionales con escaso valor agregado como la propagación del sentido común neoliberal, encuentran parte de las explicaciones en el poderío de las corporaciones. No se trata de Cristina o Macri sino de opciones más profundas. 

CERDOS

Cuando se habla de modelos y resultados; es bueno hilvanar episodios. La actividad porcina, que siempre fue dejada en un plano secundario por el poder de la sociedad rural; creció conforme los objetivos fijados. Un recorte de Clarín año 2010; Cristina fijaba como objetivo llegar a un consumo de 16 kilos por año. Un recorte del mismo diario sobre 2017 dice que el consumo llegó a los 15 kilos per cápita.
El crecimiento no llegó por el azar sino por la aplicación de distintas políticas públicas, por estímulos a la demanda, por apariciones de frigoríficos y cadenas de comercialización.

Obvio; remarcar estos aciertos del kirchnerismo en un contexto de apertura a las importaciones de la carne porcina; solo sirve para que Mauricio Macri vaya contra la producción y consumo de cerdos argentinos.