LAS CONTRADICCIONES NO SON INOCENTES

Domingo Peppo, debe saber, el ruido de excusas contradictorias y las pantallas de Selfies perdieron poder persuasivo ante el murmullo en los pasillos de las reparticiones públicas, de los municipios, en las oficinas del sector privado, de los gremios, y en los locales de atención al público. 

La voluminosa defensa ejercida por algunos comunicadores del oficialismo provincial, fueron apagándose ante el notorio y creciente ritmo de contradicciones.

Las contradicciones interesadas hacen crujir los cimientos de la credibilidad del gobernante. Se rasgaban las vestiduras con la deuda flotante de Jorge Capitanich, luego se convirtieron en acérrimos defensores del endeudamiento en dólares en el mercado financiero internacional, con renuncia de jurisdicciones. Acusaron a Fabricio Bolatti de funcional a Mauricio Macri, y luego se convirtieron en acérrimos defensores de la conducta funcional de Peppo al ajuste previsional de Macri. Mosqueda y Elda Pértile, los candidatos que defendieron con vehemencia, no disimularon para tomar asiento y dar quórum en el congreso.

El periodismo político es complejo, al menos debería presentar complejidades a la hora de la identificación de los problemas, y acciones consecuentes de nuestros gobernantes. No pocas veces uno se siente con la frente marchita en el medio de esa civilización espectáculo que tan bien describe Mario Vargas Llosa. Las balas de la desinformación entran al corazón de los hogares argentinos. Con todas las tecnologías disponibles, acaso hagamos menos periodismo en la actualidad que en décadas anteriores. 
Cada acto gubernamental tiene intrínseco un proyecto, una elección, decisiones, está destinado a afectar para bien o para mal a los ciudadanos, y tiene algún sentido.
La comunicación política no debería circunscribirse a la tensión entre excusar a unos, y acusar a otros. 
Si tenemos el proyecto para debilitar los aumentos jubilatorios con el cambio de ley, no podemos "acusar" a Macri, y a la palabra siguiente "excusar" al gobernador de la provincia, con la utilización de argumentos que testimonian cierto infantilismo conceptual, y una elevada madurez para preservar las majestuosas pautas repartidas en estos años.
Mientras el gobernador de la provincia decía que Cristina desvirtuó el proyecto de Néstor Kirchner, y sus comunicadores repetían sin cansancio que la derrota fue culpa de Cristina; en este país se abrían las puertas para la quita de retenciones al sector agroexportador (y reducción de ingresos para los municipios del Fondo Federal solidario). Para la claudicación ante los buitres, para la vuelta del FMI y sus consejos. Para las importaciones indiscriminadas e hiperendeudamiento. Para los tarifazos, suba de los precios de medicamentos, de la nafta.
En fin, para golpear los bolsillos de las mayorías populares, y engrosar los bolsillos de los sectores concentrados de la economía. También se abrieron las puertas para persecuciones políticas contra dirigentes y periodistas a los fines de esmerilar el poder defensivo de esas mayorías populares.
Domingo Peppo no es inocente, no es víctima. Decidió jugar en el mismo lado que el gobierno neoliberal. 
Es un proyecto, es una elección, es una decisión, y afecta negativamente a toda la población. Cuál es el sentido? Las ambiciones desbordadas por liderar la construcción política en el Chaco, en el contexto de la corriente política de moda. Un sentido legítimo pero que a la luz de los resultados es de alto costo para las familias chaqueñas. 
Tener caja para hacer política cuando las cajas de las familias chaqueñas son golpeadas, no es una posición que merezca aplausos ni excusas.



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