GOBERNADORES PRESIDENCIABLES

La derrota en el 83’ dejó como debate inmediato la desindicalización del movimiento justicialista. Renovadores como Cafiero, Grosso, Menem, De la sota, entre otros abrieron ese debate contra los llamados ortodoxos de aquel entonces. Cafiero le disputaba el poder bonaerense a Herminio Iglesias. La resultante fue la interna Cafiero-Menem y la consolidación de las bases de los gobernadores.

Hoy aparecen nuevos renovadores. Pero por fuera del PJ. Plantean ya no la desindicalización sino plantar las bases para municipalizar el movimiento. Sergio Massa pareciera decidido a prescindir de los gobernadores, e ir en busca de intendentes de distintos puntos del país. Es el Km 0 de su construcción política. CFK, pereció en el intento cuando buscó fortalecer la municipalización  del movimiento. Tampoco Mauricio Macri (con su PRO) pudo persuadir a intendentes radicales cuando salió a conquistarlos en el año 2.011. Hasta aquí, la idea es interesante en lo teórico pero por distintas razones (¿mensurables?) no dieron resultados en la practica.
Mientras tanto, hay indicios que varios gobernadores justicialistas correrán una carrera para debilitar al gobernador Daniel Scioli. En este torneo juega Capitanich. Buscará la presidencia del PJ a nivel nacional. Lo que hoy se debate no es el perfil final de una construcción política sino cuales serán las bases del trampolín. Esta es la competencia más fuerte.
Daniel Scioli, lidera una parte en la provincia de Buenos Aires. Pero no toda la provincia. Una cuota parte se llevó Sergio Massa. Otra cuota parte tienen los movimientos k, que a su vez ya discutieron entre ellos. Mariotto cuestionando a Insaurralde. Es que el candidato MI, elogiado durante la campaña también ocupa espacios. En la batalla política de la provincia de buenos aires quedarán heridos. Por lo pronto, pareciera que el gobernador Urribarri podría capitalizar una parte del kirchnerismo duro. Pero tambien Jorge Capitanich podrá tener una entrada veloz, con su estilo intensivo y abrevando de distintas fuentes.

Algunos periodistas hablan de la necesidad de que quien sea el elegido por Cristina Fernández para el 2.015 debe integrar el gabinete. El modelo Lula-Dilma. Pero en la Argentina el asunto tiene matices que no se deben perder de vista. Los gobernadores que fueron parte de gabinetes de transición pasaron a ser recuerdos políticos. Duhalde cuando convocó al gobernador de Buenos Aires lo hizo en una matriz defensiva de su poder bonaerense. Kirchner construyó su presidencia sin caer en ningún ministerio de la transición. Los últimos jefes de gabinetes, y ministros de economía terminaron siendo la letra mayúscula de cierta parte del arco opositor. 

Entonces, hay pocos ejemplos que nos indiquen un Capitanich dispuesto a aceptar un ministerio a paquete cerrado. No lo veo a Capitanich mimetizándose en el gabinete de un proyecto político que requiere una urgente revisión de los caminos a transitar en los próximos dos años. 

Capitanich, quiere jugar en serio una liga presidenciable. Y si acepta algún Ministerio, pedirá una cuota parte del poder que le permita tomar decisiones para generar los cambios que pide la ciudadanía. Y eso significa también el protagonismo comunicativo. El principal interrogante ¿Cristina F. de Kirchner estará dispuesta a ceder una cuota parte de su poder?  CFK, en una de sus últimas declaraciones públicas,  mencionó que votó por izquierda a Perón. Esta anécdota es el indicio de una dirigente que tomó nota de los escenarios políticos que se avecinan. En tanto líder seguirá dando todas las peleas políticas que hagan falta para defender su poco o mucho poder dentro del peronismo de la transversalidad.

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