SER OPOSITOR, UN BUEN NEGOCIO

Posicionarse como opositor, es un buen negocio. En el batallar dialéctico del antikirchnerismo, existe un abanico de poderosos intereses económicos, capaces de financiar cualquier iniciativa comunicacional. Es probable que algunos de esos comunicadores anti k, abran las ventanas de sus ideologías, para recibir un ventarrón financiero de ciertos grupos económicos.

Las palabras hirientes, se replican segundos a segundos, en los medios como si fuesen respuestas a grandes ofensa del gobierno. 

Por lo general, insultamos cuando nos sentimos agraviados. Cuando se tiene la libertad para pensar y decir ¿En que podrían sentirse agraviados esos periodistas? 

Si podemos leerlos, escucharlos o verlos en la televisión significa que nadie los censuró o al menos desde el gobierno nacional no se los censura. 
Entonces: ¿Cuales son los agravios del gobierno nacional que motorizan esas palabras crispadas? 
Los dueños de los intereses económicos concentrados pueden sentirse agraviados por las políticas publicas que impulsa el gobierno nacional. Las palabras hirientes de los periodistas, se originan en los agravios que sienten los grupos económicos, no en otros. ¿Como llega la sensación de ira a la boca o a la pluma de los periodistas? ¿Es una epidemia de ira, que los llevó a un proceso continuo y sistemático de descalificaciones a los kirchner y sus actos?

¿Es posible creer que la conducta de esta clase de comunicadores es a favor de los intereses populares y democráticos? 

No trabajan desde la clandestinidad. Se los ve todos los días, ni tampoco están en las plazas públicas. En estos tiempos k, se puede suponer que las estrategias defensivas de los intereses concentrados, se diseñan en mesas chicas, café de por medio, algún vaso de whiski o de algún vino importado. En esos ámbitos se elige la tropa agraviadora. 

No es ocio, es buen negocio. Ejemplo: Luís Majul “vendía” miles de libros mientras escenificaba tener miedo frente a sus televidentes de la cornisa, a los televidentes del canal de cable TN cada vez que era invitado, a los del programa de  Rosa María Juana Martínez Suárez (conocida como Mirtha legrand), o frente a los de cualquier circunstancia como cuando jugó  de victima varias semanas porque el periodista Víctor Hugo Morales le dijo en la cara "...Llamarle investigación al libro de Luís es una falta de respeto a la verdadera investigación periodística". Les dejo un enlace para observar este ejemplo.

La paradoja es que en una mentalidad rentista, para los comunicadores anti-k es conveniente la continuidad del proceso kirchnerista para asegurarse un margen de ganancias para nada despreciable.


“Libros y papeles ardían mientras una multitud miraba el humo con atención, como si fueran capaces de leer en aquellas volutas y líneas algo que a mi se me escapaba. En la pared, una proclama de la justicia informaba la lista de obras que se quemaban: entre ellas había un libelo atribuido a Voltaire, donde se burlaba de una bula reciente”. Pablo De Santis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario