PERONISTAS APLAUDEN A ROZAS; RADICALES DENUNCIAN PENALMENTE A CAPITANICH

La casa de gobierno de las calles enrejadas recuperó un momento de los tiempos vividos antes del 2007. Volvió Ángel Rozas y su histórica comitiva en el marco de la presentación del Plan Belgrano. Los peronistas debieron aplaudir a Rozas, en la misma semana que los radicales anunciaron una denuncia penal contra Jorge Capitanich; y en la misma semana que blanquearon la estrategia del ajuste y endeudamiento con el argumento de la herencia pesada que recibieron de Cristina Fernández de Kirchner.

Ángel Rozas mostró su chapa, manifestó: “Hoy (por ayer) es un día de enorme felicidad porque finalmente la reparación histórica dejó de ser un relato para convertirse en realidad”. En un par de horas la reparación histórica dejó ser un relato para convertirse en realidad. Jorge Cano, responsable del Plan Belgrano, y ex candidato a la gobernación de Tucumán, manifestó que la actitud del gobernador Domingo Peppo debería ser imitada por muchos gobernadores argentinos. Luego, en una entrevista de la Voz del Chaco expresó: "Capitanich representa la política que queremos erradicar".

Sin embargo, las palabras de Rozas y de Cano chocan contra la realidad. La provincia del Chaco, en lo que va del primer trimestre de gestión, no pudo construir un solo centímetro de obra ni del plan Belgrano ni de las más de 100 obras que estaban en ejecución bajo la gestión Capitanich, porque el gobierno nacional trabó la transferencia de fondos. La UOCRA, en su momento, dio a conocer que cerca de 10 mil trabajadores directos quedaron sin trabajo. Hablan de grandes obras, mientras las pequeñas y medianas obras (potentes fuentes de empleos directos e indirectos) están totalmente paralizadas. Las grandes obras se reactivarán sin necesidad que intervenga el gobierno provincial, las grandes empresas tienen una capacidad de lobby en la nación producto de las viejas relaciones con el Presidente Mauricio Macri, con Caputo y demás.

No quiero ser pesimista pero por ahora el Plan Belgrano parece propaganda. Pasado un trimestre de gestión, solo sirvió para que Rozas (y su histórica comitiva) tenga la foto de un regreso triunfal al poder político chaqueño. 

Solo un acto propagandístico como el de la jornada de ayer, puede permitir que se hable de la reducción del costo de logística y transporte en un contexto de aumentos de peajes, combustibles, de la energía eléctrica, de las maquinarias viales, del costo de construcción de rutas, del desmantelamiento del plan conectar igualdad, de la falta de implementación de la anunciada Secretaría de Transporte.

Después del acto propagandístico del radicalismo, el rol político del gobernador de la provincia quedó en observación. Transita horas decisivas, el peronismo mira con atención cada movimiento para tratar de determinar cuál será el rumbo concreto de la provincia en los próximos meses. La FECHACO es un ariete para presionar por la aplicación del protocolo Bullrich, Capitanich es un ariete para inducir por el voto legislativo en contra del acuerdo Macri-Buitres, los trabajadores públicos son arietes para presionar por la restitución equitativa de la coparticipación Federal. Los ministros de gobierno y de Seguridad ya están en una cuerda floja, supongo que existe una evaluación para determinar si rinden más en el ejecutivo o en la legislatura. Ningún problema extraño para un gobernador, son partes del apasionante oficio. 


El primer trimestre necesario para la organización de todo nuevo gobierno ya pasó, y a partir de ahora se esperan resultados. La comunicación no solo es la que se aprecia en los medios sino también aquella que circula en el boca a boca. Los esfuerzos de presentar de la mejor manera a un gobernador en los medios se esfumará si los ministros no resuelven problemáticas. Ojalá, por el bien del Chaco, que el futuro contradiga este presente.

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