NESTOR KIRCHNER, UN MILITANTE DEL ABSURDISMO QUE NOS DEJO UN PAÍS DESOBEDIENTE.

Audio. Segmento de opinión 
 




La vida política de Kirchner era insignificante en el país de las obediencias debidas.

Tengo la sensación que este muchacho no se resignó, construyó su ser, su existencia, su significante político con el armado del país de las desobediencias debidas.

En esa borrachera colectiva que teníamos a comienzo de los dos mil, andábamos mareados de cuneta en cuneta, no teníamos en claro ni el destino ni mucho menos al conductor responsable.

Era ese país de las obediencias debidas que queríamos dejar atrás, abandonar ese paradigma del verticalismo y del orden militar que estaba presente por todas partes y en todos, hasta en las largas filas en las embajadas, o para retirar los clasificados de Clarín. Ni que hablar esa disciplina que debíamos guardar para revisar la historia, para acatar las decisiones del FMI, la disciplina fiscal, la disciplina monetaria. Una ordenada borrachera colectiva. 

La obra política de kirchner trascenderá en el tiempo porque el tipo se hizo desde una legitimidad cercana a cero, construyó su autoridad presidencial desde la nada, debió administrar un país devastado, planificadamente devastado.

Y por si fuera poco, Kirchner sembró pasión política  en un suelo, que nos decían, era no fértil para la militancia de los más jóvenes. Ahí están esos niños que tenían 6,7, 8 años cuando el insignificante jugaba con el bastón de mando presidencial, siendo fieles guardianes del país que comenzó a construir un 25 de Mayo del 2003, y diciendo: “Si la tocan a Cristina, que quilombo se va armar”.

El llamado Chirolita de Duhalde, luchó por la restauración de la identidad nacional, de la justicia social, de la memoria, de la soberanía política y de la independencia económica. En su andar por el poder reivindicó a la juventud maravillosa, a las madres, a las abuelas, y a los hijos de los desaparecidos, desde el minuto cero militó en contra de la criminalización de las protestas sociales, ni bien tuvo un poco de soga comenzó a batallar contra las corporaciones militares, financieras, judiciales, terratenientes y comunicacionales.

La filosofía del absurdo o absurdismo se basa en la inexistencia del significado predeterminado del universo respecto al hombre. Albert Camus, el impulsor del absolutismo, decía que: "Toda vida es insignificante y que su valor depende exclusivamente del que los seres humanos le den".

En fin, Néstor Kirchner un rebelde que se atrevió a forjar, en forma revolucionaria, su existencia política en el país que nació en el dos mil tres, en el país de las desobediencias debidas.




César López

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