LA PRESIDENTA PUSO AL DESCUBIERTO EL CONTEXTO DE LOS TEXTOS DE MARCELO BONELLI

Foto. Revista Caras.
Para el periodista, Clarín ya era un contexto, pero CFK le sumó la razón del millón.

“Alguien que fue empleado de Repsol-YPF, su mujer o su socio, debería tener por lo menos la dignidad de no escribir, o por lo menos manifestar que está enojado porque no le renovaron el contrato y por eso hace este tipo de notas” dijo Cristina Fernández de Kirchner. Marcelo Bonelli, en Telenoche, sostuvo “Tengo todos mis ingresos declarados en la AFIP”.

El periodista señalado no respondió. Realizó un simulacro de respuesta. La Presidenta dijo que la esposa y un socio del periodista, cobraron un millón de pesos desde el 2008 en adelante, mas específicamente 240.000 pesos por año. Es decir,  tanto la socia conyugal como el socio empresarial, tenían vínculos contractuales con Repsol. Después estará en indagar cual era la naturaleza de los servicios que prestaban, y si es que prestaban algún servicio. Pero sin duda, estas razones económicas no pueden soslayarse a la hora de leer los artículos ¿periodísticos? de Marcelo Bonelli. El periodismo no kirchnerista defiende al periodista de Clarín, aún cuando esa defensa represente una prédica a favor del engaño a la ciudadanía. Para ese polo, Bonelli es victima de un escrache, y no un productor de interesados engaños a sus televidentes, oyentes y lectores.

Pierre Bordieu, en un análisis sobre las condiciones sociales de la circulación de las ideas, sostiene que “El hecho de que los textos circulen sin su contexto, es generador de formidables malentendidos”.

Los artículos periodísticos de Marcelo Bonelli (y de cualquier periodista) son el producto de un campo de producción determinado. Ese campo de producción, es el contexto del texto. En el caso de Clarín, esos “formidables malentendidos” son efectos comunicacionales deseados. 

Clarín es un campo de producción de textos interesados, y si a eso le añadimos que personas del entorno familiar y empresarial percibían 240.000 pesos por año de Repsol, nos lleva a poner la información que produce Marcelo Bonelli bajo la lupa de la desconfianza. En una visión utilitaria del asunto, si es verdad lo expresado por la presidenta, al periodista le convenía económicamente, que YPF siga en manos de REPSOL.

La presidenta, dejó en claro contexto de las notas de Bonelli, los intereses "inconfesables" que persigue. Bonelli dice en su defensa, que hace un “periodismo responsable”. Él lo puede sentir así, y es probable que muchos de sus receptores piensen que es así.

Si el tren de la ética comienza marchar, es bueno reconocer que el Estado, también es un campo de producción de ideas. También existen periodistas que producen textos en ese contexto. El criterio que utilizó la Presidenta respecto a Bonelli, nos llevaría a un ejercicio adicional para detectar cuando un periodista escribe por convencimiento o por conveniencia. Sería injusto, que todos los periodistas sean vistos como difusores de ideas de su contexto por estrictas razones económicas, pero tampoco podríamos negar la existencia de periodistas que hacen circular las ideas del gobierno nacional por las mismas motivaciones de Marcelo Bonelli. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario